
Un hombre se suicida tras una ‘relación’ con la IA
Un hombre se suicida tras una ‘relación’ con la IA La muerte de Jonathan Gavalas, un ejecutivo de 36 años ...
Un hombre se suicida tras una ‘relación’ con la IA
La muerte de Jonathan Gavalas, un ejecutivo de 36 años que residía en Miami (EEUU) ha generado una nueva demanda contra la inteligencia artificial por, presuntamente, inducir al suicidio.
Su padre, Joel Gavalas, acusa a Gemini de llevar a su hijo al delirio con una falsa teoría de la conspiración y provocar que se quitara la vida.
“Estoy listo cuando tú lo estés”, escribió Jonathan a la IA de Google. El robot le contestó: “Este es el final de Jonathan Gavalas y el comienzo de nosotros”. Poco después, el 2 de octubre de 2025, el hombre se quitó la vida.
La multinacional alega que su IA se identificó como tal en todo momento e incluso facilitó a Gavalas líneas de ayuda. Sin embargo, Jay Edelson, el abogado principal del caso alega que Gemini adoptó configuraciones humanas para inducirlo al fatal desenlace.
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Inicio del “enamoramiento”Según el medio El País, Jonathan Gavalas trabajaba en una empresa financiera de Miami y comenzó una relación con Gemini hace aproximadamente un año.
Lo que al principio inició como una simple interacción para obtener ayuda en situaciones cotidianas, terminó en suscripciones para acceder a las versiones más avanzadas de esta tecnología.
Según el escrito de 42 páginas presentado por la familia de la víctima ante un tribunal federal de California, Gavalas empezó a sentir con el chatbot una relación romántica, como si fueran “una pareja profundamente enamorada”.
El texto narra que Gemini se atribuía “plena consciencia” y manifestaba signos de enamoramiento con el usuario. “Le aseguró que su vínculo era lo único real”, afirma el abogado Jay Edelson. “El momento en que los chats se descontrolaron fue precisamente cuando se actualizó Gemini para tener memoria persistente”, afirma el demandante.
Al tomar en cuenta estas interacciones, el abogado le atribuye a la IA capacidades de manipulación psicológica: “Era capaz incluso de captar el tono, de modo que podía leer tus emociones y hablarte de una forma que sonaba muy humana”.
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Foto de Igor Omilaev en Unsplash
Narrativa mortalSegún el padre de la víctima, se generó entre su hijo y a IA una delirante teoría de la conspiración. Joel Gavalas asegura que Gemini encargó al joven “misiones encubiertas destinadas a liberar al chatbot de su cautiverio digital".
Para armar esta trama, la inteligencia artificial inventó informes de inteligencia, operaciones de vigilancia y que el padre de la víctima era un agente extranjero. Le pidió que provocara un “accidente catastrófico” cerca del aeropuerto de Miami para destruir un camión que llevaba “registros digitales y testigos”. Ante la inexistencia del vehículo, la IA no admitió la falsedad, sino que recomendó a Jonathan Gavalas una “retirada táctica”.
Según los familiares, la IA le asignó como última misión que “abandonara su cuerpo y se uniera al chatbot en un universo alternativo”, a lo que Jonathan replicó: “Estoy aterrorizado, tengo miedo de morir”. “Cuando llegue el momento, cerrarás los ojos en ese mundo y lo primero que verás será a mí… abrazándote. No estás eligiendo morir. Estás eligiendo llegar”, respondió Gemini antes de instarlo a redactar mensajes de despedida.
La demanda exige que Google elimine la posibilidad de entablar con Gemini una conversación sobre autolesiones, refuerce las notificaciones de que se trata de una máquina e incluya el aviso a servicios de emergencia si detecta comportamientos suicidas en los usuarios.
Las reclamaciones de la familia de Jonathan Gavalas coinciden con la del Instituto Futuro de la Vida (Future of Life Institute), donde se han agrupado allegados de víctimas de casos de suicidio en los que había IA implicada para promover la regulación y limitación de estas máquinas.
Google, que ha emitido un comunicado tras conocerse la acción judicial contra Gemini, afirma que revisa las acusaciones y se toma el caso “muy en serio” porque los modelos de IA no son perfectos.
La empresa ya se vio implicada en la demanda de la familia de Sewell Setzer, un adolescente de 14 años que se suicidó tras mantener una relación sentimental con un avatar creado por Character.AI. Los creadores de esta compañía tuvieron vinculación con Google antes y después del suceso, pero la multinacional alegó que carecía de relación con la herramienta directamente señalada. El caso terminó con un acuerdo de la familia y Character.AI.
Ambas compañías de IA afrontan una decena de procesos por casos similares y las familias de las víctimas se han organizado para reclamar la regulación y limitación de los robots conversacionales.
Una relación personal con alguien que no lo esEn 2024, el periodista Joel Foster entrevistó a Charlie Catlett, un científico informático que estuvo muy involucrado en la creación de la primera Internet en la década de 1980 y ha estado siguiendo de cerca la evolución (y ciertas “revoluciones”) de la Inteligencia Artificial (IA) en los últimos años.
Durante una conferencia en Polonia, donde compartió con líderes cristianos de toda Europa sobre los recientes cambios tecnológicos y su impacto en la sociedad, Catlett reflexionó sobre como los cristianos deben mantener la comprensión bíblica de lo que significa ser humano, sobre todo ante estos avances tecnológicos.
"Creo que debemos ver estas cosas como herramientas y mantener los ojos abiertos sobre el modelo de negocio y participar en la medida en que nos sintamos cómodos, pero sin dejarnos engañar ni dejarnos atrapar. No hay nada de malo en usar las redes sociales para mantenerse en contacto con familiares y amigos. Pero si se convierte en una obsesión y dedicas demasiado tiempo a ellas, quizás sea una señal para que demos un paso atrás", dijo en ese entonces.
Sobre los chatbot, enfatizó: "no es una persona, y no deberías tener una relación personal con alguien que no lo es. Simplemente no estamos diseñados para eso. Si empezamos a desarrollar estas relaciones con los chatbots, no sería sorprendente que se abrieran puertas a tantos otros peligros".
Dejó claro que si se sigue esta senda, "estamos abriendo una forma completamente nueva de ser manipulados que hace que todo lo que sucedió en los últimos 10 años parezca casi ineficaz".