
Los matrimonios cristianos tienen más y mejor sexo
Los matrimonios cristianos tienen más y mejor sexo En las últimas décadas se ha documentado un descenso gener...
Los matrimonios cristianos tienen más y mejor sexo
En las últimas décadas se ha documentado un descenso generalizado de la actividad sexual entre los adultos, fenómeno conocido como «recesión sexual» según la Encuesta Social General (GSS), que concluye que en los años noventa el 64% de los estadounidenses casados de entre 20 y 54 años tenía relaciones al menos una vez por semana. Hoy esa cifra es del 54%.
Al desglosar los datos por creencias religiosas, la caída se concentra en los “matrimonios seculares”. En la década de 2000, el 64% de los feligreses habituales casados tenía relaciones semanales, frente al 61% de los no religiosos. Actualmente los primeros se mantienen en el 62%, mientras que los segundos han bajado al 48%. Los investigadores concluyen que esta recesión ha respetado en gran medida a los matrimonios que van a la iglesia.
Las parejas casadas que asisten con regularidad a la iglesia mantienen relaciones sexuales con más frecuencia y se declaran más satisfechas con su vida íntima que quienes asisten poco o nunca. Esa es la principal conclusión de La diferencia devota: religión, calidad matrimonial y sexo entre los estadounidenses, un informe del Institute for Family Studies (IFS), con sede en Charlottesville (Virginia), del que se han hecho eco medios como Fox News y The Christian Post.
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Los evangélicos y católicos, en cabezaAdemás de la GSS, el informe se basa en una encuesta propia del IFS sobre religión y familia. Se realizó entre el 9 de febrero y el 4 de marzo a 3.125 adultos casados de entre 18 y 54 años. También utiliza un sondeo a 1.219 antiguos alumnos de FOCUS, un ministerio universitario católico. El estudio considera «practicantes» a quienes asisten al culto al menos dos o tres veces al mes, y «nominales» a quienes lo hacen con menos frecuencia.
En los porcentajes de quienes tienen relaciones al menos una vez por semana, los cristianos (tanto católicos como evangélicos) son claramente superiores estadísticamente: católicos practicantes: 69% (frente al 60% de los nominales); evangélicos o protestantes practicantes: 60% (frente al 52% de los nominales); y personas sin afiliación religiosa: 47%. La diferencia se mantiene al ajustar por factores demográficos.
En satisfacción sexual el patrón se repite. El 55% de los católicos practicantes califica su vida sexual de «excelente» o «muy buena», frente al 45% de los nominales. Entre los protestantes, la cifra es del 45% en los practicantes y del 35% en los nominales. Entre quienes no tienen religión, es del 40%. La diferencia favorable se observa tanto en maridos como en esposas.
El papel de la oración y del compromisoLa oración diaria no se asoció con una mayor frecuencia sexual. Sí se asoció con una mayor satisfacción: los católicos y protestantes que oran a diario tienen 1,29 veces más probabilidades de sentirse satisfechos sexualmente que quienes no lo hacen. Para los investigadores, dar al matrimonio un sentido de lo sagrado es un fuerte predictor de esa satisfacción.
Quienes entienden el matrimonio como un compromiso permanente también tienden a declarar una vida sexual más frecuente y satisfactoria. Esa convicción, junto con los valores compartidos, se relaciona además con una mayor calidad matrimonial en general.
Limitaciones del estudioLos propios autores reconocen que se trata de un análisis observacional. Por tanto, no permite concluir de forma matemática que la práctica religiosa cause mejores resultados matrimoniales o sexuales. Además, los datos son autodeclarados, y pueden influir diferencias no medidas entre los grupos, como la edad o los años de matrimonio. El informe fue financiado por FOCUS (Fellowship of Catholic University Students).
La visión de una terapeutaJessica Steinman, terapeuta matrimonial y familiar en Los Ángeles, comentó los resultados a Fox News Digital. A su juicio, rompen la imagen de que las personas muy religiosas tienen poca vida sexual o una visión restrictiva de ella. Steinman cree que compartir una vida espiritual, mirar más allá de uno mismo y reflexionar juntos sobre valores comunes puede fortalecer la conexión entre los cónyuges y favorecer una mayor apertura y vulnerabilidad. Señala también que los rituales propios de la vida religiosa pueden trasladarse a la pareja, de modo que la intimidad se convierta en un ritual en sí misma.
Con independencia de la fe de cada uno, Steinman recomienda dejar a un lado el móvil, internet y la televisión para conectar de verdad con la pareja. También aconseja ir más allá del «¿qué tal el día?» y hablar abiertamente de cómo desean vivir su intimidad.
Fuente: https://www.evangelicodigital.com/sociedad/43707/los-matrimonios-cristianos-tienen-mas-y-mejor-sexo