
La ciencia abre la vía para desarrollar un embarazo sin gestación materna
La ciencia abre la vía para desarrollar un embarazo sin gestación materna La investigación biomédica europea...
La ciencia abre la vía para desarrollar un embarazo sin gestación materna
La investigación biomédica europea ha dado un salto que hasta hace poco pertenecía a la ciencia ficción: por primera vez, un feto ha logrado completar parte de su desarrollo en un útero artificial y nacer sin secuelas, abriendo la puerta a futuros embarazos sin necesidad de una madre gestacional.
El hito lo protagoniza Gaia, una oveja prematura extrema que pasó 21 días en una placenta artificial desarrollada por el equipo de BCNatal en Barcelona, y que hoy, más de un año después, presenta un crecimiento y desarrollo neurológico completamente normal.
Aunque los resultados proceden aún de modelos animales y no han sido publicados en una revista con revisión por pares, los centros implicados-—Hospital Clínic, Sant Joan de Déu y Universitat de Barcelona- ya trabajan en la adaptación clínica y regulatoria para iniciar ensayos en humanos entre 2028 y 2029.
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La tecnología utilizadaLos investigadores han logrado dos hitos en paralelo. Por un lado, que un feto de oveja extremadamente prematura se desarrolle durante 21 días en una placenta artificial, "engañando a la naturaleza"; y por otra parte que otro modelo ovino supere un nuevo paso y sobreviva sin secuelas tras su nacimiento.
La tecnología de placenta artificial AmnioShell, creada dentro del proyecto fetaLife, ha logrado reproducir las condiciones del útero materno con una fidelidad inédita. El feto permanece sumergido en un líquido sintético, conectado a su propio cordón umbilical, que se mantiene funcional gracias a un circuito extracorpóreo capaz de suministrar oxígeno, nutrientes, hormonas y controlar entre 70 y 80 parámetros fisiológicos en tiempo real. Esta combinación permite que el animal continúe “viviendo como un feto”, sin pasar por la transición brusca al mundo exterior que tantos riesgos implica para los prematuros extremos.
El caso de Gaia es especialmente relevante porque demuestra que la transición posterior -del útero artificial a una incubadora convencional y, finalmente, a la vida autónoma- puede completarse sin secuelas neurológicas ni fisiológicas. Los investigadores han verificado que su desarrollo cerebral es equivalente al de cualquier cordero nacido de forma natural.
Además, el equipo ha conseguido mantener fetos ovinos de menos de 500 gramos durante 21 días en este entorno, un récord europeo que sitúa a Barcelona en la vanguardia mundial de esta tecnología.
Un horizonte posible: gestación sin útero humanoLa combinación de incubadoras líquidas, monitorización inteligente y soporte extracorpóreo plantea un escenario inédito: la posibilidad de que parte del embarazo pueda desarrollarse sin necesidad de una madre gestacional es ya una realidad posible.
Aunque los investigadores insisten en la prudencia, el éxito de Gaia vuelve tangible un futuro en el que los fetos extremadamente prematuros —y, en fases más avanzadas, embriones humanos— podrían completar su desarrollo en sistemas artificiales que imitan el útero con precisión biológica.
Lo que hoy es una solución para la prematuridad extrema podría convertirse, en las próximas décadas, en la base tecnológica para una gestación completamente extracorpórea.