
El inventor de la cápsula ‘Sarco’ propone usar la IA para el suicidio asistido
El inventor de la cápsula ‘Sarco’ propone usar la IA para el suicidio asistido El polémico inventor australiano ...
El inventor de la cápsula ‘Sarco’ propone usar la IA para el suicidio asistido
El polémico inventor australiano Philip Nitschke, creador de la cápsula de suicidio "Sarco", lleva más de 30 años afirmando que “el derecho a morir” no pertenece a los médicos, sino a las personas, y este año propuso que la inteligencia artificial sea quién evalúe si un individuo puede acabar con su propia vida.
Según medios internacionales, el australiano sugiere que un sistema de IA se haga cargo de evaluar la capacidad mental de quienes solicitan la muerte asistida, en lugar de un psiquiatra.
Para Nitschke, confiar en algoritmos podría 'desmedicalizar' el proceso y dar más autonomía a la persona que decide morir. Según el, la evaluación psiquiátrica tradicional no siempre ofrece respuestas claras sobre la capacidad mental de cada persona, mientras que un algoritmo puede estandarizar y automatizar ese análisis.
Este ex médico plantea que, si la inteligencia artificial determina que la persona está en su sano juicio, la cápsula se activaría dándole al solicitante un plazo de 24 horas para confirmar su decisión de morir.
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Suicidio en parejaLa polémica no se queda allí, a inicios de año también se informó sobre una versión doble de la cápsula Sarco ('Double Dutch'), diseñada para permitir que dos personas mueran juntas. Según la prensa mundial, también se incorpora la IA para evaluar la idoneidad de su uso en parejas.
Nitschke se hizo conocido por diseñar este tipo de dispositivo que permite a una persona activar la liberación de gas nitrógeno para provocar una muerte rápida sin sensación de asfixia.
En 2024, la policía detuvo a varias personas por facilitar el uso de la denominada “Cápsula suicida” a una mujer estadounidense que viajó al país europeo para morir dentro de esta máquina en Schaffhausen, Suiza.
Sobre este caso, el Tribunal Federal Suizo ha dictaminado recientemente que los dispositivos digitales incautados durante el hecho a un fotoperiodista, pueden utilizarse para investigar la muerte de esta persona.
Según SWI, el poder judicial declaró que el periodista es considerado sospechoso en la investigación por presunta incitación y complicidad en un suicidio ilegal. Por lo tanto, el argumento de proteger las fuentes periodísticas fue declarado inválido.
Cuando ocurrió el hecho hace más de un año, la policía confiscó cámaras, un dron, un teléfono móvil y otros dispositivos electrónicos a este comunicador neerlandés.
La víctima, una mujer estadounidense de 64 años, padecía una enfermedad autoinmune, se suicidó dentro de la cápsula Sarco en una zona boscosa. Las autoridades cantonales habían advertido previamente que cualquier persona involucrada en el uso de la cápsula sería procesada.