
Asistir a la iglesia se relaciona con una mejor salud mental
Asistir a la iglesia se relaciona con una mejor salud mental El Instituto Wheatley, conformado por un g...
Asistir a la iglesia se relaciona con una mejor salud mental
El Instituto Wheatley, conformado por un grupo de expertos (think tank) de la Universidad Brigham Young (BYU) en Utah, Estados Unidos, reveló en un informe como la participación religiosa se asocia con mejores resultados en materia de salud mental en la mayoría de los casos.
El texto fue titulado “La conexión entre religión y salud mental”, y según la organización, se analizaron exhaustivamente miles de estudios médicos y de ciencias sociales, concluyendo que los resultados positivos superaron a los negativos en una proporción de casi 10 a 1.
Se informó que de unos 1.000 estudios de alta calidad que reportaron hallazgos significativos, 961 encontraron asociaciones positivas entre la participación religiosa y la salud mental, en comparación con 101 que encontraron asociaciones negativas.
El escrito se basa en estudios catalogados en el Manual de Religión y Salud de Oxford University Press (2024) y abarca temas como la depresión, la ansiedad, el suicidio, el abuso de sustancias, el estrés y el bienestar emocional.
El hallazgo cobra especial relevancia dado el aumento de las tasas de enfermedades mentales.
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Detalles del análisisSegún el informe, de 76 estudios de alta calidad sobre el suicidio, el 89 % halló tasas más bajas entre las personas más religiosas. Los investigadores citados en el análisis estiman que la disminución de la asistencia semanal a servicios religiosos podría explicar aproximadamente el 40 % del aumento de la tasa de suicidios en Estados Unidos.
Según el medio The Christian Post, un estudio que siguió a casi 110.000 profesionales de la salud descubrió que las mujeres que asistían semanalmente a servicios religiosos tenían un 75 % menos de probabilidades de morir por suicidio en un período de 16 años, mientras que los hombres tenían un 48 % menos de probabilidades en un período de 26 años.
La depresión y la ansiedad mostraron patrones similares. De 247 estudios de alta calidad sobre la depresión, el 74 % reportó mejores resultados entre las personas más religiosas. Un estudio longitudinal con casi 49 000 enfermeras halló que quienes asistían semanalmente a la iglesia tenían un 25 % menos de probabilidades de sufrir depresión a lo largo de 16 años. De 85 estudios sobre la ansiedad, el 69 % encontró niveles más bajos entre los participantes más religiosos.
La evidencia fue más sólida en el ámbito del bienestar emocional positivo. De 251 estudios de alta calidad, el 93 % informó que la participación religiosa se asociaba con una mayor satisfacción vital, felicidad, esperanza, autoestima y optimismo. En cuanto al afrontamiento del estrés, el 86 % de 103 estudios de alta calidad hallaron vínculos entre la práctica religiosa y respuestas constructivas ante la adversidad.
“Efecto Umbral”El informe identifica lo que describe como un "efecto umbral": los beneficios de la religión para la salud mental parecen ser más pronunciados entre aquellos con niveles de participación altos y sostenidos (normalmente una participación religiosa semanal o más frecuente) y se mantienen en todos los grupos de edad, orígenes raciales y étnicos y tradiciones religiosas.
"No es la afiliación nominal lo que parece importar más, sino la participación religiosa comprometida", afirma el informe.
Los autores ofrecen varias recomendaciones basadas en la investigación, entre ellas, establecer vínculos de derivación entre los proveedores de atención médica y las comunidades religiosas, capacitar a las congregaciones para apoyar la prevención del suicidio y el abuso de sustancias en áreas desatendidas, y reconocer la participación religiosa como un complemento voluntario, no como un sustituto, del tratamiento profesional de salud mental.
El escrito también aboga por la protección de la libertad religiosa y el pluralismo para que los beneficios documentados sigan siendo accesibles a través de las diferentes tradiciones religiosas.
Si bien reconoce que existen expresiones religiosas dañinas o coercitivas, el informe concluye que el patrón general que se desprende de la evidencia disponible es claro: la creencia y la práctica religiosa están fuertemente asociadas con un mayor bienestar mental y emocional.
El Instituto Wheatley está asociado a la denominada iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, sin embargo, goza de respaldo institucional de la Universidad Brigham Young (BYU), que tiene un alto prestigio académico y es considerada como una de las universidades privadas más importantes y singulares de los Estados Unidos.
Este informe es el primero de una serie de tres partes sobre religión y salud; las próximas entregas examinarán la salud física y social.